10 claves para entender la crisis de los contenedores

Nov 30, 2021

La crisis de los contenedores amenaza no solo el comercio internacional, sino todo el equilibrio económico global. Vamos a notarla especialmente en estas fechas prenavideñas, pero no es probable que se resuelva todavía en los primeros meses de 2022. ¿Qué ha pasado? ¿Qué es la crisis de los contenedores y cómo nos afecta? Te contamos la crisis de los contenedores en 10 pasos.

Pero antes, algunas consideraciones previas:

  • En torno al 80% de los bienes de consumo pasan por el transporte marítimo en alguna etapa de su ciclo logístico
  • En 2018, el 25% de todo el comercio marítimo internacional respondía ya a importaciones de China
  • 8 de los 10 puertos con mayor tráfico del mundo se encuentran en China
  • El 85% del tráfico marítimo internacional está en manos de 10 empresas
  • En 2016 se produjo la situación contraria: exceso de barcos disponibles para el volumen de mercancías que se gestionaba

1.- La pandemia del COVID-19 hace bajar temporalmente la demanda

Pese al indudable crecimiento del comercio electrónico durante el confinamiento, en noviembre de 2020 la UNCTAD registraba una caída del comercio marítimo internacional del 4,1% y pronosticaba una reducción aún mayor, en torno al 5,6% del comercio mundial de mercancías. Debido a la pandemia, la producción desciende en los principales países manufactureros del mundo: China, India, Vietnam y Bangladesh. El incidente del bloqueo del Canal de Suez por parte del portacontenedores Ever Given, en marzo de 2021, y los tifones que han azotado la costa de extremo oriente, en otoño de este mismo año, echaron más leña al fuego.

2.- Las grandes agrupaciones navieras dejan parte de su flota amarrada

En vista de la evidente ralentización del comercio mundial, debido a la pandemia de COVID-19, las navieras decidieron paralizar buena parte de su flota. En abril de 2020, la Asociación de Cargadores de España ya advertía de «niveles récord en la flota de portacontenedores inactiva«. Hablamos de 2,46 millones de TEUs ya en marzo de 2020, debido a las fuertes restricciones en China y a las escalas canceladas durante el año nuevo chino de 2020. O, lo que es lo mismo, de 2,46 millones de contenedores estándar, de 20 pies, sin uso.

3.- La reactivación de la economía no reactiva los barcos

En junio de este año, organizaciones como el Banco Mundial ya preveían una recuperación de la economía global del 5,6% para 2021. Sin embargo, las navieras no reactivaron sus fletes a niveles anteriores a la pandemia ante estos indicios de recuperación. En vez de ello, trabajaron con fletes de menor capacidad, cobrando más por contenedor transportado. La razón de esta extrema prudencia hay que buscarla cinco años atrás, cuando una burbuja de sobrecapacidad llevó a la quiebra a la naviera surcoreana Hanjin. El temor a una recesión duradera del comercio internacional frena las inversiones del sector marítimo. Sin embargo, la recuperación de la demanda en occidente es mucho más rápida de lo esperado.

4.- Circulación asimétrica de contenedores

Como se aprovecha la capacidad máxima de los barcos en vez de aumentar la flota, muchos de los contenedores que llegan a Europa y Estados Unidos cargados de mercancías procedentes de Asia no se devuelven a su lugar de origen, sino que quedan atascados en los puertos, vacíos. La caída de las importaciones chinas también influye en el fenómeno. Conseguir un contenedor y ponerlo en ruta se vuelve una tarea cada vez más difícil. Los precios empiezan a subir.

5.- Un año dorado para las navieras

Gracias a la elevada demanda y al aumento de precios, las navieras no solamente no experimentan pérdidas debido a la pandemia, sino que aumentan jugosamente sus beneficios. ¿Para qué cambiar de estrategia a corto plazo? Por otra parte, la ampliación de las flotas existentes no es algo que pueda improvisarse.

6.- El lento reajuste de la flota marítima

En vista de la bonanza, las navieras han decidido, en realidad, acelerar los pedidos de nuevos buques. De 619 portacontenedores ya encargados, más de la mitad, 381 se solicitaron a los astilleros este mismo año. En total, se espera un aumento de la flota de 5,3 millones de TEUs. Sin embargo, un gran buque de mercancías no es algo que pueda encargarse de un día para otro. Los nuevos barcos no empezarán a entregarse hasta 2023 o 2024.

7.- Cuellos de botella en los puertos

Entretanto, Asia, y en especial China, sigue produciendo bienes para satisfacer la elevada demanda de Europa y Norteamérica. En Asia escasean los contenedores, muchos de ellos atascados en puertos de occidente, pero tampoco es fácil fabricar nuevas unidades, debido a que la escasez de suministro afecta también al acero necesario para construirlos, así como a la disponibilidad de palés. Los barcos, insuficientes, esperan a estar llenos para zarpar, todo lo cual ralentiza el tiempo de tránsito y provocan atascos en los puertos, que en ocasiones empeoran debido a nuevos brotes pandémicos, como sucedió en junio de 2021 en el puerto de Yantian.

8.- Inflación en el envío, inflación en la cesta de la compra

Los precios de los fletes se multiplicaron por cuatro, por siete, por diez. En estos momentos, transportar un contenedor de Shanghai a Rotterdam puede costar más de 13.000 euros, mientras que el recorrido inverso no llega a los 1.600 euros. Por otra parte, los atascos en los puertos también contribuyen al incremento de los precios. Un barco de carga puede llegar a esperar 16 días en un puerto asiático. Esto afecta a toda la cadena de suministro y ralentiza las entregas, contribuyendo a encarecer el precio final de los productos. No obstante, se trata de un caso extremo. Hay puertos con retrasos de uno o dos días y los peores suelen rondar los 8 días.

9.- Consecuencias de la crisis de los contenedores

A corto plazo, escasez de suministros, que puede notarse en los pedidos navideños de este año. Sin embargo, los puertos se han organizado en turnos y están operativos 24 h para descongestionar la situación. También preocupa el desabastecimiento de materias primas y la crisis energética, dos factores que afectan a la producción, no únicamente al transporte, y que pueden perjudicar la economía global. Los países en vías en desarrollo serán los más afectados, según las previsiones.

10.- Soluciones a la crisis de los contenedores

Las soluciones, según la UNCTAD, pasan por regulaciones gubernamentales y mejora de las infraestructuras y una mayor eficiencia en la gestión, mediante la digitalización y automatización de procesos. Algunas voces abogan también por recuperar la industria europea, manufacturar más cerca, lo que potenciaría el transporte terrestre  y reduciría la dependencia de los productores y mercados asiáticos.

Entretanto, y mientras se mantenga la congestión, que probablemente se prolongará en 2022, te recomendamos seguir estos consejos:

  • Planifica tus envíos. Con más tiempo para negociar, obtendrás mejores precios.
  • Considera la opción del transporte aéreo. Ante la disminución de pasajeros, muchas aerolíneas están reorientando su flota al transporte aéreo de mercancías.
  • Trabaja siempre con un operador logístico de confianza: flexible, empático y con una sólida red de contactos. Como Ibertransit. Para entregar a tiempo tus mercancías, removeremos cielo, tierra y mar, por supuesto.